Dia de los Fieles Difuntos - La Pérdida y el Enojo con Dios - Jn 6, 37-40
Estar enojado con Dios es algo con lo que muchas personas creyentes, han luchado con el tiempo. Cuando algo trágico sucede en nuestras vidas, le preguntamos a Dios: "¿Por qué?" Esa es nuestra reacción natural. Lo que realmente preguntamos, sin embargo, no es tanto "¿Por qué, Dios?" sino "¿Por qué a mi, Dios?" Esta pregunta revela que como creyentes queremos una vida más fácil; y que Dios nos debe evitar cualquier tragedia. Cuando no lo hace, nos enojamos con Él. En segundo lugar, cuando no entendemos el alcance de la soberanía de Dios, perdemos la confianza en su capacidad de controlar las circunstancias, las actitudes de otras personas, y la forma en que eso nos afecta. Cuando no hace lo que “necesitamos” entonces nos enojamos con Dios. No confiamos en que es Él el que sabe lo que “necesitamos”. Cuando no nos complace pensamos que Él ha perdido el control del universo y sobre todo el control de nuestras vidas. Cuando perdemos la fe ...